Un foro de Sacerdotes en Zaragoza escribe unas sugerencias al plan diocesano de pastoral 2015-20

El día 12 de noviembre de 2015 se reunieron veinte sacerdotes de la diócesis para reflexionar sobre algunos asuntos. El tema principal fue el plan diocesano de pastoral. Fruto de esta reflexión son las sugerencias que el grupo coordinado por Álvaro Franch Arruga, Ángel García Morata, Fausto Franco Martínez, Jesús Jaime Navarro y Manuel Liarte Guardía nos hacen llegar y transcribimos a continuación.

Lo hacemos con la intención y el deseo sincero de colaborar en la tarea común de llevar a cabo lo que el Plan de Pastoral propone y, por tanto, para la renovación misionera de la Iglesia diocesana.

1. Vemos que el trabajo realizado por quienes han elaborado el Plan de Pastoral es muy positivo y digno de elogio. Por ello, deseamos manifestar expresamente nuestro agradecimiento a todos ellos, y de manera especial al Sr. Arzobispo por el impulso que ha dado y está dando a este trabajo.

2. Nos parece excelente el material de reflexión que se nos ha entregado para el estudio en Parroquias y grupos. Ahora bien, de cara a la etapa de programación, pensamos que hacen falta datos concretos sobre la realidad diocesana. De lo contrario, si no hay un análisis de la situación, si no hay datos, si no hay estadísticas actualizadas, no sólo estaremos desfasados y sin saber con qué y con quién contamos en la Iglesia, sino que, aun con la mejor voluntad del mundo, el Plan podría quedar reducido a material de tertulia y con riesgo de generar frustración.

3. Reconociendo que estamos en un cambio de época, y que necesitamos ser al mismo tiempo soñadores y realistas, sería muy importante saber: a) el número, edad y tipo de personas que participan en los diversos ámbitos de la Iglesia diocesana (celebraciones dominicales, grupos de formación, grupos de acción pastoral, etc.; b) el número real de jóvenes que se hacen presentes hoy en la Iglesia; c) cuántos laicos hay en movimientos y grupos que tengan un compromiso eclesial y social; d) número, edad y procedencia de los curas que hay en la diócesis; e) hacer un diagnóstico de cómo están las parroquias; f) conocer la situación económica, etc.; todo actualizado y con la mayor claridad posible. Para hacer este estudio de la realidad, se tendría que pensar en una oficina diocesana de estadística; y si eso no fuera posible, habría que pedir ayuda a organismos que pudieran prestar ese servicio, por ejemplo, acudiendo a la Universidad San Jorge.

4. A la hora de analizar determinadas situaciones problemáticas que afectan a la vida de la Iglesia y al exponer sus causas, ¿no tendríamos que ser más claros y explícitos respecto a deficiencias, torpezas o pecados internos de la Iglesia? Da la impresión de que tendemos a cargar más las tintas en factores socioculturales, económicos o políticos, externos a la propia Iglesia.

5. Pensamos que no es suficiente la reflexión para que el Plan de Pastoral pueda vencer resistencias y superar viejas inercias. Creemos que, junto a las propuestas de estudio o a la definición de objetivos y medios, habría que presentar “signos-gestos” visibles y significativos de que algo se está ya moviendo en la renovación pastoral de la diócesis; que algo pasa a ser real y no sólo buenas intenciones… De cara a la programación para el próximo curso, ¿no sería conveniente preguntar abiertamente sobre los cambios y gestos que podrían hacerse en la Iglesia diocesana, como signo de esa voluntad de renovación evangélica?

6. Sería conveniente hacer un llamamiento más explícito a los Colegios y a las Congregaciones Religiosas, Institutos seculares, etc. Y, al mismo tiempo procurar implicarlos de manera que, tanto los Colegios como las distintas Congregaciones Religiosas, puedan participar más activamente en la puesta en marcha del Plan, y entren a colaborar más de lleno en la próxima etapa de programación y en determinados ámbitos como, por ejemplo, en la formación de catequistas, en la iniciación cristiana, en todo lo relacionado con la pastoral juvenil, etc.

7. Ayudaría mucho a una mayor participación que hubiera un blog dedicado exclusivamente al Plan de Pastoral; y que alguien se encargara de recoger sugerencias y propuestas, de responder a dudas e impulsar iniciativas relacionadas con el Plan; y de enviar por correo electrónico material interesante sobre temas relacionados con el Plan de Pastoral (artículos, estudios, iniciativas, experiencias, etc.)

8. Sería muy oportuno que se diera a conocer la persona y el quipo responsable de estas tareas tan necesarias para que el Plan de Pastoral vaya adelante.

9. En la Hoja “Iglesia en Zaragoza se podría recordar periódicamente” la importancia de seguir colaborando todos con ideas y sugerencias concretas, e incluso con críticas.

10. Se tendría que avisar con tiempo a las Parroquias, Movimientos, grupos cristianos, Congregaciones, etc., para que en abril sean enviadas las propuestas concretas de cara a elaborar la programación para el próximo curso”.