La comunidad de religiosas Concepcionistas Franciscanas de Épila trabaja el plan diocesano de pastoral

La comunidad de religiosas concepcionistas franciscana de Épila nos envía este texto acerca de su método de trabajo del plan diocesano de pastoral para el quinquenio 2015-2020:

PAZ Y BIEN:

Con este fraternal y entrañable saludo nos unimos a tantas personas que en nuestra Diócesis de Zaragoza han comenzado a conocer el Plan Diocesano de Pastoral. Nosotras participamos desde el primer encuentro, ya que tiene lugar en nuestra iglesia, después de la Misa del sábado, también asisten las Hermanas de la Congregación “Marta y María” y todos los fieles que tienen interés en conocer el Plan, junto con los dos sacerdotes.

El pasado día 20 de febrero, presentó el capítulo nº 2, EVANGELIZAMOS EN TIEMPOS “RECIOS”, D. Angel Lorente, que nos fue introduciendo en el tema con firmeza y convencimiento del que trasmite lo que vive. El vino a esta periferia de Epila (pues tuvo que trasladarse desde Zaragoza), para invitarnos a “id y evangelizar” y para ello necesitamos “ver” la realidad social y local que nos toca vivir y ver con las “gafas” de Jesús, o sea, con ojos de MISERICORDIA.

El tema es muy amplio, a grandes rasgos destacó algunos males que obstaculizan en nuestra sociedad el encuentro con Dios: la idolatría del dinero, trabajos precarios, políticas que no tienen como centro a la persona…. y también bienes que aporta el avance y la tecnología, especialmente para evangelizar. Habló del fenómeno de la secularización, que no podemos ignorar y ante el que nos tenemos que interpelar. Es el tiempo que nos toca vivir, el “tiempo de Dios” y “para” Dios, una oportunidad que Dios pone ante nosotros y que no debemos desaprovechar. Tiempo no menos “recio” que el que le tocó en su época a Santa Teresa.

Desde aquí damos las gracias a D. Angel Lorente por su clara y convincente exposición, y desde lo que somos, cristianas y monjas orantes, aportaremos nuestro granito de arena, apoyando desde la oración, para que el Plan Diocesano de Pastoral, vaya calando en el corazón de los fieles y dando los frutos que todos deseamos.

Franciscanamente, EN ALABANZA DE CRISTO.