La parroquia de la Almudena crea dos itinerarios de formación sobre el plan diocesano de pastoral

La Parroquia de la Almudena, como tantas otras en la diócesis, ha centrado su mirada de este curso en el nuevo Plan de Pastoral con el fin de reflexionar, formarse y participar activamente en la misma acción pastoral de nuestra comunidad diocesana. Así y tras la presentación del PDP en septiembre de este curso 2015/2016, la Parroquia ha creado dos itinerarios de formación en donde los participantes se han sumergido en este triple proceso de discernimiento, purificación y reforma que pretende sugerirnos el nuevo Plan.

Por medio de reuniones quincenales, más de una treintena de personas, muchos de ellos desarrollando compromisos pastorales en la Parroquia, han ido trabajando el descubrimiento de las necesidades y respuestas a las que nos invita el Plan, por medio del estudio, oración y reflexión en los dos grupos que han asumido este material de formación y comunión para todo el curso.

Recta final

El pasado miércoles 17 de febrero, Santiago Aparicio, buen conocedor y experto de este PDP, nos introdujo en el capítulo IV, necesidades y respuestas en la Iglesia de Zaragoza. Dentro del ciclo de charlas cuaresmales y sin perder la mirada a este «instrumento al servicio de la misión evangelizadora en nuestra Iglesia», Santiago fue recogiendo el sentir de los participantes a cerca de esta nueva etapa que la diócesis se ha propuesto recorrer y que se concentró en la palabra «renovación» Seguidamente suscitó la pregunta, ¿qué tenemos que hacer? Y nos animó a encontrar juntos nuevos impulsos de vida, unidad y fortalezas para comunicar el gozo del Evangelio.

Concretamente nos habló de la necesidad de vivir en un estado permanente de misión ante el momento actual que vivimos, que es un momento de purificación, discernimiento y reforma que nos ha de llevar a la conversión personal, comunitaria y pastoral; esto es, dirigir la mirada y el recorrido de vida a Cristo, vivir la alegría de la fe y no el agobio de las reuniones. Para esto, cada año se irán procedimentando una serie de objetivos y en cuyas acciones debemos planear cómo vamos a mostrar a Cristo y su Evangelio. «No nos podemos quedar en estructuras, advirtió Santiago, sino más bien tener un nuevo estilo y ardor misionero».

La charla acabó con la presentación de las respuestas a la que nos invita sumarnos el PDP, que es desarrollar una pastoral misionera, seguir creciendo en la dimensión caritativa y social de nuestra fe, edificar una iglesia acogedora y poner el acento en la renovación personal y comunitaria. Todo esto sirvió para finalizar esta sesión formativa con un participado diálogo entre las personas asistentes y el ponente donde quedó subrayado que todos, en la necesidad de cultivar el encuentro con Cristo, somos las puertas abiertas de nuestra Iglesia, las obras de la Iglesia en Zaragoza.