Según una piadosa tradición la Virgen María se apareció al apóstol Santiago en Zaragoza el 2 de enero del año 40. La primera mención de una comunidad cristiana data del siglo III, cuando San Cipriano de Cartago menciona a Félix de Zaragoza. Durante las persecuciones del siglo IV murieron santa Engracia y sus compañeros, así como el diácono san Vicente en Valencia, mientras el obispo san Valero murió en el destierro, pasando a ser posteriormente el santo titular de la diócesis.
Durante la época visigoda brilló la estrella de san Braulio, discípulo de san Isidoro de Sevilla y el obispo Tajón. El culto cristiano siguió durante la larga dominación musulmana en torno a las iglesias de Santa María y las Santas Masas (Santa Engracia). En 1118 fue reconquistada la ciudad de Zaragoza, siendo gobernada por obispos hasta 1318, año en que fue erigida la archidiócesis. Los límites diocesanos fueron objeto de numerosas disputas con los obispos cercanos, destacando los habidos con Huesca por el enclave de Santa Engracia, situado en plena ciudad de Zaragoza pero perteneciente a la sede oscense hasta 1955. Un primer cambio significativo sucedió en 1577 con la creación de la diócesis de Teruel.
Durante más de un siglo (1458-1575) la archidiócesis de Zaragoza estuvo regida por prelados pertenecientes a la Casa Real de Aragón, aunque frecuentemente los verdaderos gobernantes fueron sus obispos auxiliares. Entre estos prelados destacó Hernando de Aragón, que aplicó los edictos del Concilio de Trento.
En el siglo XVII destacaron los aragoneses Pedro de Apaolaza y Juan Cebrián y el castellano Antonio Ibáñez de la Riva. En el siglo XVIII merecen destacarse los arzobispos Añoa y Lezo Palomeque. En el siglo XIX la diócesis se vio gravemente afectada por la Guerra de la Independencia y las guerras carlistas. Fueron cardenales los arzobispos García Gil y Benavides. En el siglo XX cabe señalar los largos episcopados del cardenal Soldevila don Rigoberto Doménech y don Elías Yanes Álvarez.
Hasta el siglo XIV este Obispado de Zaragoza fue sufragáneo de la archidiócesis de Tarragona. El Papa Juan XXII la constituyó sede metropolitana en 1318. Sus diócesis sufragáneas han sido siempre las aragonesas: (Albarracín, Barbastro, Huesca, Jaca, Tarazona y Teruel) más los Obispados de Calahorra y Pamplona en algunas etapas. Por el decreto pontificio “Cesaraugustae et aliorum” del 2 de Septiembre de 1955, se circunscribió al área metropolitana de Zaragoza a los Obispados aragoneses, a excepción de Jaca que fue adscrito a la Diócesis de Pamplona.
Por otra parte, una extensa franja de la zona oriental de la provincia de Huesca siguió perteneciendo a la Diócesis de Lérida hasta 1998 en que culminó su incorporación a la nueva Diócesis de Barbastro-Monzón.
Actualmente la Diócesis de Zaragoza está dividida en seis zonas pastorales o Vicarías, al frente de las cuales se halla un Vicario Episcopal. La nueva distribución se debe al Decreto del Sr. Arzobispo publicado el 1 de Septiembre de 2006.
En estas zonas se incluyen 25 arciprestazgos de los cuales 10 corresponden a la ciudad de Zaragoza y los 15 restantes al medio rural de la Diócesis.
El total de parroquias existentes en la Diócesis es de 277, de las cuales 69 se hallan en la ciudad de Zaragoza y 208 en el medio rural.
El territorio de la Diócesis de Zaragoza constituye un triángulo irregular de 13.309 Km2 en el centro del Valle del Ebro, en la Comunidad Autónoma de Aragón. Abarca la mayor parte de la provincia de Zaragoza, con excepción de la zona Oeste (Diócesis de Tarazona) y una breve extensión al norte de las Cinco Villas ( Diócesis de Jaca); se extiende también por una amplia zona de la provincia de Teruel (el Bajo Aragón).
La Diócesis está habitada por unas 800.000 personas, de las que aproximadamente unas 600.000 viven en el municipio de Zaragoza y las restantes en los 175 municipios de la Diócesis.
» Acceso a 'Organización Territorial'Conmemoración de san Valerio o Valero, obispo de Zaragoza, en la Hispania Tarraconense (hoy España), que tomó parte en el primer Concilio de Illiberis. Conducido a Valencia junto con san Vicente, fue enviado al destierro (305/315).
Martirologio Romano, día 22 de eneroHay que suponer que en la reciente edición de este libro litúrgico se colocó en esta fecha, a continuación del elogio de San Vicente, por su vinculación con este santo diácono, ya que se ignora el día exacto de su muerte. En Zaragoza siempre se ha celebrado el 29 de enero -¿por coincidir este día con la octava de san Vicente?-, día en que el santoral menciona un obispo de Tréveris del siglo III.
Es el primer obispo zaragozano de existencia conocida. Consta que participó en el concilio de Elvira (Granada), cuya fecha discuten todavía hoy los historiadores. Se cree que murió en el destierro. Sus reliquias se guardan en Roda de Isábena y en la Seo de Zaragoza. Hacen mención de él los calendarios diocesanos de Zaragoza, Barbastro, Lérida y Valencia. Es el patrono principal de la ciudad y archidiócesis de Zaragoza. Su culto estuvo durante siglos en la catedral del Salvador (La Seo), donde existió una cofradía formada, aunque no exclusivamente, por canónigos.
En 1942 se erigió una parroquia con su nombre en el barrio zaragozano de Las Delicias.
San Vicente, diácono de Zaragoza y mártir, que durante la persecución bajo el emperador Diocleciano hubo de sufrir cárcel, hambre, potro y hierros candentes, hasta que, en Valencia, en la Hispania Cartaginense, voló al cielo a recoger el premio del martirio (304).
Martirologio Romano, día 22 de eneroEste santo ha gozado de gran fama desde la antigüedad (cf. por ejemplo los sermones que le dedicó San Agustín). La tradición lo considera natural de Huesca, de donde es patrono secundario.
Fue diácono de San Valero. Tuvo cofradía formada por los racioneros en la Seo de Zaragoza. Desde 1942 tiene dedicada una parroquia en la ciudad, en el arciprestazgo de San José.
En Zaragoza, en la Hispania Tarraconense, conmemoración de san Optato y sus diecisiete compañeros, mártires, que en la persecución bajo el emperador Diocleciano fueron ejecutados, después de ser atormentados compuso unos versos sobre su glorioso martirio (s. IV). Sus nombres son: Luperco, Suceso, Marcial, Urbano, Julia, Quintiliano, Publio, Fronto, Félix, Ceciliano, Evodio, Primitivo, Apodemio y otros cuatro que llevaban todos el nombre de Saturnino.
En la misma ciudad de Zaragoza, santa Engracia, virgen y mártir, que sufrió duros suplicios y le quedaron las llagas como testimonio de su martirio. (s.IV).
De nuevo en Zaragoza, santos Cayo y Cremencio, que en la misma persecución perseveraron en la fe en Cristo y superaron las torturas que se les infligieron (s. IV).
Martirologio Romano, día 16 de abrilLa comunidad cristiana de Cesaraugusta tuvo también abundantes mártires, cuyo recuerdo nos dejó el poeta Prudencio en su Peristhepanon.
La tradición aragonesa varía en algunos nombres: Luperco es Lupercio y Fronto es llamado Frontonio. Los restos de estos mártires se veneran en la cripta de la iglesia parroquial de Santa Engracia, en el centro de Zaragoza, elevada a Basílica Menor por Juan Pablo II en 1991. Su celebración, con rango litúrgico de fiesta, es ahora el 3 de noviembre, recogiendo la fecha de los Protomártires, celebración que data del siglo VI. Santa Engracia es titular de las iglesias parroquiales de Osera de Ebro y del barrio rural de su nombre, en Tauste. San Frontonio es copatrón de Épila.
En Zaragoza, ciudad de la Hispania Tarraconense, san Braulio, obispo, que, amigo íntimo de san Isidoro, colaboró con él para restaurar la disciplina eclesiástica en toda Hispania, siendo su semejante en elocuencia y ciencia (651).
Martirologio Romano, día 18 de MarzoDesde 1942 tiene dedicada una parroquia en las proximidades de la Universidad de Zaragoza, de donde es patrono. También lo es de Híjar (Teruel), quizá por la vinculación histórica con el Cabildo del Pilar, que percibió los diezmos de esta parroquia. Sus restos descansan bajo el altar mayor del Pilar.
Niño zaragozano que -según reza la tradición, celosamente guardada por la Iglesia de esta diócesis a lo largo de los siglos- sufrió el martirio a manos de algunos judíos de la aljama de la ciudad el 31-VIII-1250, reinando Jaime I y rigiendo la sede cesaraugustana el obispo don Arnaldo de Peralta , en el pontificado de Inocencio IV.
Dominguito, de siete años de edad, hijo del notario Sancho de Val y de su mujer Isabel era infante de coro (o seise) del templo de Salvador (La Seo) de Zaragoza, y fue atraído engañosamente por un judío llamado Albayuceto, quien lo entregó a otros correligionarios para renovar en él la pasión de Cristo. Descubiertos sus restos mortales, fueron llevados a San Gil, parroquia del mártir, y después trasladados con toda solemnidad al templo catedralicio, donde fueron depositadas y veneradas sus reliquias durante siglos por todas las generaciones de piadosos zaragozanos, y muy especialmente por los infantes de la escolanía de la ciudad (infanticos ), que le tienen por protector y patrono.
Para la conservación de la memoria de este suceso -similar al del Santo Ángel de la Guardia en Toledo- se instituyó una cofradía de labradores con el nombre de Santo Domingo de Val -renovada en 1403-, que se encargó sobre todo de conmemorar dignamente cada año la fiesta de su titular, y a la que Jaime I había donado un rico paño de brocado para custodiar los restos del santo. Las reliquias (especialmente parte del cráneo y otros restos) reposaron en la capilla de San Vicente de la catedral, hasta que en dicha fecha se trasladaron a la sacristía, y a partir de 1600 se veneraron en la capilla del Espíritu Santo; antes de que avanzado el siglo XVII (en 1671) se edificara una nueva capilla dedicada en exclusiva al culto de Santo Dominguito. La cual se puede admirar todavía en el recinto sagrado, adornada con motivos alusivos al santo, al que la tradición ha atribuido numerosos milagros, encomendando su protección para la Iglesia zaragozana y sus feligreses.
Aunque Santo Dominguito no está incluido en el Martirologio Romano, su culto fue autorizado en 1807 por Pío V. El misal propio recoge su nombre como memoria obligatoria el 31 de agosto. Es patrón de los “infanticos” y de los monaguillos y titular de una parroquia en el barrio zaragozano de Las Delicias, erigida el 10 de Agosto de 1962, con territorio desmembrado de San Valero.
En Zaragoza, en Hispania, san Lamberto, mártir (c. s.VIII)
Martirologio Romano, día 19 de JunioSanta Isabel, reina de Portugal, admirable por su desvelo en con seguir que reyes enfrentados hiciesen las paces y por su caridad en favor de los pobres. Muerto su esposo, el rey Dionisio, abrazó la vida religiosa en el monasterio de monjas de la Tercera Orden de Santa Clara de Estremoz, en Portugal, que ella misma había fundado, y en el cual murió cuando se ocupaba por conseguir la reconciliación entre un hijo y un nieto suyos que estaban enfrentados (1336).
Martirologio Romano, día 4 de JulioEn Zaragoza, en el reino de Aragón, de España, san Pedro Arbués, presbítero y mártir, canónigo regular de la Orden de San Agustín, que dedicado en dicho reino a combatir supersticiones y herejías, fue asesinado ante el altar de la iglesia catedral a manos de algunos afectados por su oficio de inquisidor (1485).
Martirologio Romano, día 17 de SeptiembreEn Nagasaki, de Japón, beatos Martín Lumbreras Peralta y Melchor Sánchez Pérez, presbíteros de la Orden de San Agustín y mártires, los cuales, apenas llegados a esta ciudad, fueron apresados, arrojados en una celda oscura y después quemados vivos (1632).
Martirologio Romano, día 11 de DiciembreEn Murcia ciudad de España, beata María Ángela Astorch, abadesa de la Orden de las Clarisas, la cual, muy humilde y entregada a las penitencias, daba buenos consejos y ayuda, tanto a las monjas como a los laicos (1665).
Martirologio Romano, día 2 de DiciembreEn Roma, san José Pignatelli, presbítero de la Compañía de Jesús, que trabajó mucho para reforzarla en un momento peligroso de extinción y se significó por su caridad e integridad de costumbres, siempre con las miras puestas a mayor gloria de Dios (1811).
Martirologio Romano, día 14 de NoviembreEn la ciudad de Nan Dinh, en Tonquín, san Clemente Ignacio [sic] Delgado Cebrián, Obispo y mártir, que después de pasar cincuenta años predicando el Evangelio, fue encarcelado por orden del emperador Minh Mang a causa de su fe en Cristo y murió en la cárcel, donde tuvo que sufrir mucho (1838).
Martirologio Romano, día 12 de JulioEn Zaragoza, en España, beata María Ráfols, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana junto con el hospital de esta ciudad, el cual dirigió con fortaleza de ánimo entre muchas dificultades (1853).
Martirologio Romano, día 30 de AgostoEn San Sebastián, en España, beata María del Pilar Izquierdo Albero, virgen, que muy probada por la pobreza y por graves enfermedades, sirvió a Dios mostrado una caridad singular en favor de los pobres y afligidos, para cuyo servicio fundó la Obra Misionera de Jesús y María (1945).
Martirologio Romano, día 27 de AgostoEn Zaragoza, en España, santa Genoveva Torres Morales, virgen, que desde joven experimentó las contrariedades de la vida y soportó la enfermedad que le aquejaba. Fundó el Instituto de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Ángeles, para ayudar a la mujeres (1956).
Martirologio Romano, día 5 de EneroEn Roma, san José María Escrivá de Balaguer, presbítero, fundador del Opus Dei y de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz (1975).
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